
Juego de video que salió por ahi de 1997-98 que "simulaba" la experiencia real de manejar un automóvil de motor y cuatro llantas. Al principio era algo peor que basura manejando un Mitsubishi Mirage del '92 que compré en la sección de autos usados. Pero no iba a dejar que me ganaran esos oponentes con autos de "modelo del año". Al cabo de días, semanas y meses pulí mis habilidades como conductor de autos en un simple videojuego de simulación real. Empezaba a ganar trofeos, créditos, autos y sobre todo, seguridad al control para no temer dar mal una curva o a que velocidad entrar a una. Ese Mitsubishi Mirage pronto se convertiría en un automóvil de competición con pintura deportiva, filtro de aire de carreras, mejoramiento de motor, turbo etapa 2 y demás aditamentos extras, incrementando su caballaje de tan solo 110 a 192 caballos de fuerza y un sonido muy "agresivo-competitivo". Entre los automóviles más apreciados que tuve en mi cochera fueron un Dodge Viper negro con rayas blancas, un Mustang Cobra rojo, un Nissan Skyline arreglado por Pennzoil y por supuesto, el Mirage R.

Cuando le vi al fin al juego, supe que algo había ocurrido. Años después conseguí un Playstation 2 y entre los juegos que figuraron como pioneros, estaba el Gran Turismo 3: Apex. Las delicias de manejar automóviles virtuales se volvieron más deleitables. Gráficas mejoradas, mejores ángulos de cámara, mayor número de autos, y nuevos tipos de juego hicieron que mi pasión por este tipo de juegos aumentara aun más. Un año después o algo así, me com
pre (-aron) el Gran Turismo 4. Ese juego fue mi más preciada adquisición. Las gráficas habían alcanzado niveles muy profesionales y tanto los tipos de jugar como los automóviles marcaron al título como una obra maestra en mi opinión. Había formado ya una gran cantidad de trofeos, créditos y automóviles. Ese juego tenía un no se qué que me divertía y me entusiasmaba cada vez que me ponía a jugarlo. En lo personal fue uno de los mejores juegos que jamás haya jugado, y que pueda jugar. Todo cambió cuando encontre mi disco con una rayadura muy profunda, supe que el disco ya no tenía solución y con una extraña tristeza y odio lo tiré a la basura. La rayadura no fue accidental y mucho menos, fue por descuido. Jamás olvidaré lo que Gran Turismo me dejó inmerso, no es una moral ni mucho menos un mensaje "religioso" o mentadas de madre mayores; Gran Turismo nada más abrió lo que pudiera ser mi verdadera vocación en la vida. Los automóviles. Hoy en día, busco todos los medios posibles por obtener una carrera que esté sincronizada con el automovilismo de alguna u otra manera. En particular, los elementos de mecánica y diseño, siendo este último una habilidad que quiero perfeccionar. Sonará algo raro pero cosas tan pequeñas e insignificantes a veces tienden a cambiar las ideas de un ser humano y a desarrollar ciertos comportamientos, ideas, habilidades y destrezas que quizá y lo marquen a uno. Al menos, el escritor podría ser una muestra clara de este efecto-fenomeno no muy discutible o de importancia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario