Me he formulado una teoría que sostiene que a medida de que un individuo va creciendo siente la necesidad de descubrir nuevos gustos musicales que jamás se imaginaba tener en su biblioteca de audio, que a medida que va madurando va incorporando más géneros musicales. Desde entonces, he seguido bajan
Esto no significa que deje a un lado a mis atesoradas bandas de Black Metal o a mis respetables bandas de Gothic Metal, etc. etc. etc., sino que es sinónimo de expansión y no de enfrascamiento monotono. Además sabré de que hablar cuandogente normalita o común y corriente me pregunte que tipo de música es la que escucho; desde luego que llevaré en alto mis conocimientos de Black Metal pero debido a que afortunadamente este tipo de música no es muy conocida entre la gente ordin
aria, podré responder que escucho a Caifanes, Nacha Pop o al maestro del bajo mundo Armando Palomas.Tan bien me puse a pensar que quizá se debe a una nostalgia inconciente o como una medida de precaución para no olvidar mi español inato y evitar caer en el no muy sotisficado Spanglish. De todas maneras, me doy cuenta que la música en español, especificamente el rock mexicano, tiene excelentes exponentes en la madre patria...
No hay comentarios:
Publicar un comentario